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El segundo Real Madrid de Zinedine Zidane

By Siddharth Ramsundar | mayo 12, 2020 | La Liga
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Nadie sabía qué esperar cuando Zinedine Zidane volvió al Real Madrid en marzo del año pasado. Su primera etapa había sido una paradoja... una mezcla de logros históricos y una extraña inconsistencia. Esta vez, sin Cristiano Ronaldo y en general con menos talento a su disposición, la impresión fue que tendría que evolucionar.

 

 

 

La organización colectiva del Madrid declinó durante el transcurso del mandato original de Zidane. Su primera temporada se caracterizó por su habilidad de convencer a las estrellas para que defiendan y acepten la rotación, y por su decisión de dar la titularidad a Casemiro a pesar de la presión de Florentino Pérez para que eligiese nombres más glamorosos. Su última temporada fue un desastre táctico con una cantidad excesiva de centros, Casemiro llegando al ataque, y Luka Modric defendiendo en la zona del lateral derecho.

Sin embargo, una cosa estaba muy clara entonces y sigue estando así hoy en día: El ego de Zidane no distorsiona sus evaluaciones, ya sea de los jugadores, los entrenadores, o incluso de sí mismo. Es consciente de sus limitaciones. Este es un tipo que renunció después de conquistar tres Ligas de Campeones sucesivas porque vio que su plantilla estaba fundida. No trató de desafiarlo.

Cuando regresó estaba poniendo en riesgo su legado, pero parecía convencido de que podría volver a lograr éxitos.

Un comienzo difícil de la temporada

Si Zidane había evolucionando, no era evidente durante una pretemporada confusa ni en las primeras jornadas de La Liga. Con Ronaldo muy lejos en el retrovisor y el equipo necesitando goles de sus mediocampistas para compensar la ausencia de un goleador tan productivo, la plantilla parecía estar compatible con un 4-2-3-1.

Sin embargo, cada vez que Zidane utilizaba esta forma, Madrid tenía problemas en la salida. Sin Modric a su lado, Casemiro se arriesgó demasiado cerca de su propia portería. La defensa tampoco funcionaba, y al igual que en la primera etapa de Zidane, Sergio Ramos y Raphael Varane tuvieron que defender hectáreas de espacio cada vez que los rivales contraatacaban.

Todo esto culminó en la pérdida ante el París Saint-Germain. Con Casemiro jugando en el doble pivote contra el equipo de alta presión de Thomas Tuchel, el Madrid colapsó. Lo que sobresale es la falta de conectividad total.

A diferencia del Madrid, el PSG logró mantener una forma simétrica y productiva. Incluso sin Neymar y Kylian Mbappe, creó abundantes problemas para la defensa madrileña.

Tras ese partido, había rumores que Zidane estaba en la cuerda floja. Con seis semanas de la temporada jugadas y después de la gran inversión del verano, el equipo estaba rindiendo muy por debajo de su potencial.

Arreglando la defensa

El experimento del 4-2-3-1 no estaba funcionando, así que Zidane volvió a un mediocampo de tres hombres. Más importante aún, organizó una defensa asfixiante basada en una presión más alta y constante. Clave en este cambio fue la introducción de Federico Valverde como mediocampista box-to-box. Su intensidad defensiva se contagió a sus compañeros.

La velocidad y fortaleza física de Valverde ayudaron a crear un Real Madrid mucho más agresivo. Intentaba romper las cadenas de pases de sus rivales con más frecuencia, y el acierto en los pases de sus rivales bajó. Había un cambio bastante grande en la porcentaje de sus acciones defensivas que calificamos como agresivas: acciones registradas a dos segundos de que el oponente reciba el balón. En los seis partidos antes de la introducción de Valverde, Madrid estaba en el segundo percentil de esta métrica. Desde entonces, ha estado cómodamente por encima de la media.

Los rivales tenían problemas en crear oportunidades de alta calidad. Esta defensa reorganizada del Madrid fue una de las mejores de Europa, y la mejor del club en años. Su mejora es claramente visible en su trendline de Goles Esperados (xG).

Asimismo mejoró su juego. Con Valverde a su lado, Casemiro comenzó a tomar un papel más pasivo en la salida. El equipo llegó con más facilidad al último tercio, y durante un breve período en el que tanto Eden Hazard como Marcelo estaban disponibles, creaban ocasiones a voluntad.

Esto está bien ilustrado por el segundo partido contra el PSG. El Madrid dictó los términos del encuentro con su presión alta. Esta vez fue el equipo de Tuchel que tuvo una red de pases desaliñada.

Zidane optó jugar con Isco como media punta en un mediocampo en forma de rombo, la formación que ganó el club sus tres Ligas de Campeones consecutivas pero con Hazard y Valverde en los puestos de Ronaldo y Modric. Durante la primera hora, fue una de las actuaciones más dominantes del Madrid en las últimas temporadas.

Casemiro jugó casi el mismo número de pases en ambos partidos aunque el Madrid tuvo mucho más del balón en su derrota en el Bernabéu. Cuando el equipo estaba funcionando bien, él hizo menos pases relativo al total.

Asuntos pendientes

Después de concluir bien el año de 2019, el trendline de xG refleja que, por muchas razones, el Madrid ha sido relativamente inconsistente.

Ofensivamente, el equipo ha tenido mala suerte con las lesiones. Problemas físicas han hecho que Marcelo ya no está en su plenitud. Hoy en día, no intenta ni un regate por cada 90 minutos. Su reemplazo, Ferland Mendy, está completando 2.5 por 90, pero es más efectivo en espacio que contra una defensa en bloque bajo.

Eden Hazard se ha perdido la mayor parte de la temporada debido a una lesión. En su ausencia, Vinicius Júnior ha disputado muchos minutos, pero su juego de combinación y terminación de las jugadas dejan mucho que desear, aunque sus números de xG y xG asistidos son alentadores a largo plazo. Para alcanzar su techo ofensivo, el Madrid necesitaba a Hazard.

Parecía probable que Marco Asensio disfrutara de muchos minutos por la banda derecha esta temporada, pero se rompió el ligamento cruzado anterior en el verano. El efecto dominó jugó un papel importante en la permanencia en el club de James Rodríguez y Gareth Bale. Rodríguez ha tenido problemas de mantener su estado físico y apenas ha contribuido. La producción de Bale ha bajado a 0.43 xG y xG asistidos por 90, y ya no parece tener la capacidad de determinar el curso de los partidos con sus acciones individuales.

Se puede decir que más que cualquier otro entrenador, las rotaciones forman un parte clave de la filosofía de Zidane. Él es intransigente en este aspecto, y ha cosechado los frutos ganando la Liga de Campeones en cada temporada entera que ha completado como entrenador. Sin embargo, esta temporada, las rotaciones han perjudicado la cohesión del grupo.

Defensivamente, no existe un reemplazo natural para Casemiro. Se sentó en el banquillo cuando el Madrid recibió cuatro goles en su eliminación de la Copa del Rey contra la Real Sociedad. Es posiblemente el mejor destructor del juego en Europa. Entre los mediocampistas de las cinco grandes ligas europeas durante las últimas temporadas, se encuentra en el percentil 98 en cuanto a entradas ajustadas por posesión y en el percentil 99 en cuanto a recuperaciones del equipo tras sus acciones de presión.

Valverde es también difícil de reemplazar. Modric aportaba mucho defensivamente hace un par de temporadas, pero a los 34 años no puede igualar de forma constante la tenacidad de su compañero más joven. A partir de enero, Zidane empezó a rotarlos, uno por otro, con más frecuencia. Como resultado, la línea defensiva del Madrid se ha movido un poco más cerca a su propia portería.

Las rotaciones y un planteamiento un poco limitado en el último tercio han combinado para hacer difícil la tarea de integrar a Luka Jović. La idea había que el serbio podría ayudar a reemplazar algo de la producción de Ronaldo, pero sólo ha jugado el equivalente a cinco partidos completos de minutos en La Liga. Karim Benzema ha tenido que asumir de nuevo la carga del marcador, con otros contribuyendo de vez en cuando.

Jović está disparando mucho menos en el Real Madrid y a menudo parece desconectado del resto del equipo. En parte, esto se trata de un cambio de rol. En el Eintracht Frankfurt, Jović jugaba en un equipo mucho más directo, y tenía más espacio para trabajar. Recibía el balón en zonas centrales y combinaba con compañeros contra defensas menos compactas. Con más espacios podía tomar más riesgos. En el Madrid, el contexto es diferente. A menudo se enfrenta a defensas muy retrasadas, está aislado de sus compañeros y no combina bien a un ritmo más lento.

Benzema está entre los mejores delanteros de Europa en este papel. Jović estaba acostumbrado a jugar de una forma más rápida y vertical.

Zidane no es inocente aquí. Jović sólo ha sido titular en cuatro partidos de liga. Cuando empiece como suplente, a menudo entra a expensas de un mediocampista cuando Zidane cambia a un 4-4-2 en situaciones en que el equipo necesita un gol. Esto deja a Casemiro expuesto en un doble pivote, y en vez de aporta ocasiones de gol a Jović, el Madrid pierde control del balón.

A nivel de equipo, el Madrid intenta demasiados centros aéreos. Ese es un hábito que se queda de la primera etapa de Zidane cuando Ronaldo fue el blanco, pero es menos efectivo con Benzema como único delantero centro.

Completando el equipo

Para tener éxito con Zidane, el Madrid requerirá mejor talento ofensivo y una plantilla más completa. El ataque también necesita más simetría. La mayoría de los jugadores que tocan mucho el balón operan por la izquierda: Ramos, Toni Kroos, Isco, Hazard y Vinicius. La mayoría de los redes de pases del equipo se parecen a esto:

Dadas sus necesidades, los jugadores que pueden regresar al Madrid y los fichajes de que se hablan los medios encajan muy bien.

Martin Ødegaard, si su préstamo a la Real se corta, sería mejor que Isco. Isco en un imán para el balón. Sobresale en crear sobrecargas numéricas, en el regate, y en conseguir faltas en espacios reducidos, pero no en crear un volumen alto de ocasiones para su equipo. Por eso ha sido más efectivo en los grandes encuentros de la Liga de Campeones, ayudando al Madrid a controlar el balón y evadir la presión alta de equipos como el Liverpool, el Bayern Munich y otros, que en partidos ligueros, donde se le pide que rompa líneas contra defensas retrasadas. En contraste, Ødegaard es uno de los mejores en escanear su entorno y romper las líneas defensivas.

Los estilos de juego de sus respectivos equipos no deben ser descartados, pero esta temporada Ødegaard ha sido un jugador mucho más directo, buscando constantemente recibir entre líneas y moviendo el balón al último tercio más a menudo. Ødegaard dirige un 26% de sus pases hacía adelante al 15% de Isco, y sólo un 9% hacía atrás, al 14% de Isco. Completan una cantidad similar de regates, pero Ødegaard lanza el balón más rápido en vez de conseguir faltas.

Ødegaard es un pasador inteligente, y ayudaría a restaurar un punto de simetría operando a la derecha de la zona del mediocampo.

Achraf Hakimi volverá de su préstamo en el Borussia Dortmund y también encaja bien con lo que necesita al Madrid, en este caso un lateral derecho que puede aportar algo de lo que anteriormente aportaba Marcelo desde la izquierda. Dani Carvajal fue suficiente en el pasado, pero su sólida técnica en los centros aéreos es menos útil que antes. Hakimi no es de ninguna manera un defensor tan diligente como Carvajal, como podemos ver en los números, donde Carvajal gana una porcentaje más alta de sus duelos defensivos. Sin embargo, Hakimi es el mejor regateador y hace más conducciones de distancias más largas.

A los 21 años, Hakimi todavía tiene margen de mejora. Esta temporada, ha perdido el balón más a menudo que cualquier jugador del Real Madrid salvo Hazard. Puede ser que no reemplace a Carvajal inmediatamente, pero tiene las habilidades requeridas para mejorar la producción ofensiva del flanco derecho del Madrid. La vuelta de Asensio también ayudaría a fortalecer esta zona.

Otro nombre relacionado con el Madrid es Donny van de Beek. Tiene el perfil de una alternativa más ofensiva a Valverde. Hace muchas entradas y también sobresale en sus llegadas al área. Dispara y pisa área más a menudo que cualquier centrocampista del Madrid, contribuyendo un gol cada dos partidos, aunque en la Eredivisie.

El equipo también necesita un suplente para Casemiro. Eduardo Camavinga del Rennes pinta bien. Con sólo 17 años ha sido uno de los mejores centrocampistas defensivos de la Ligue 1 esta temporada.

Por último, el Madrid ha cortejado públicamente a Kylian Mbappe. La superestrella francesa es ahora el goleador más devastador de las cinco grandes ligas europeas. Su producción es histórica.

Por sí solo, Mbappe podría devolver al ataque del Madrid al nivel de la era de Ronaldo. Ese es probablemente el juego final de Zidane.

Article by Siddharth Ramsundar