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La historia de la Copa de Europa a través de los datos: 1972, Ajax 2-0 Inter de Milán

By Nick Dorrington | mayo 1, 2020 | Champions League

Seguimos con nuestra serie sobre la historia de la Copa de Europa con la final de 1972 entre el Ajax y el Inter de Milán. En el primer capítulo, analizamos la victoria del Real Madrid sobre el Eintracht Frankfurt en 1960. Más de una década después, mucho ha cambiado.

 

 

 

El Ajax es el vigente campeón tras su triunfo sobre el Panathinaikos en Wembley en 1971, mientras que el Inter, dos veces ganador de la competición a mediados de los años sesenta, vuelve al torneo por primera vez desde su derrota ante el Celtic en la final de 1967. La victoria por 2-0 del Ajax en este partido sería seguido por un tercer triunfo consecutivo ante el Juventus en 1973.

La revolución del Ajax

Inmediatamente, nos damos cuenta del mayor parecido de este partido al juego moderno que a la final de 1960. Las formaciones son familiares: un 4-3-3 para el Ajax y un 4-4-1-1/4-2-3-1 para el Inter. El Ajax está utilizando números fijos para sus jugadores, incluyendo el icónico 14 de Johan Cruyff. En acierto en el pase ha aumentado, hay menos balones largos, períodos más largos de posesión y más intentos de juego colectivo.

Los pases de los dos porteros se parecen mucho más a los de sus equivalentes contemporáneos:

Este Ajax fue el primer prototipo para el fútbol de presión y posesión de hoy. Regularmente disputaba la posesión en territorio contrario, y cuando ganaba el balón, avanzaba rápidamente a posiciones de remate. El ritmo de su juego y su flexibilidad posicional no se parecen a nada de lo que se había visto hasta entonces, aunque cabe mencionar que Carlos Peucelle argumentaría más tarde que La Máquina, el mítico River Plate de los años cuarenta, fue el primer modelo de este estilo de juego. Existe evidencia de que Rinus Michels, el padre del Fútbol Total del Ajax, se inspiró al ver un Millonarios que incluía a Adolfo Pedernera, el líder de ese gran River. Sin embargo, sería justo decir que el Ajax fue su primero proponente en una era ampliamente televisada.

La presión alta del Ajax en este partido no es tan agresiva y caótica como la de Holanda en la Copa Mundial de 1974, pero aún así presiona de manera intensa, y también se adelanta rápidamente para dejar a sus oponentes en posiciones de fuera de juego. Cuando pierde el balón, no suele tardar mucho en recuperarlo. En este partido, estableció un claro dominio territorial, particularmente durante un primer tiempo en el que el Inter estaba encerrado en su propio campo. La diferencia en los lugares en los que los dos equipos recuperaron la posesión es llamativa:

Al igual que los mapas de calor de sus respectivas acciones de presión:

El Ajax dominó en términos de territorio, posesión, tiros y Goles Esperados (xG). Dos goles de Cruyff, el segundo con un cabezazo desde un tiro de esquina, lo llevó a la victoria.

Este Ajax es considerado en gran medida como un equipo de ataque, pero su planteamiento era a menudo igual, si no más eficaz en limitar a los ataques rivales. No recibió ni un gol a través de los tres finales consecutivos que ganó durante esta época. En este partido en concreto, el Inter apenas fue capaz de avanzar el balón hacia adelante. Cuando lo hizo, normalmente fue gracias a los movimientos astutos de Roberto Boninsegna.

 

Sin embargo, Boninsegna, el máximo goleador del Inter durante siete temporadas consecutivas entre 1969 y 1976, apenas veía la portería del Ajax. Él y sus compañeros sólo sumaron 0.42 xG de sus 10 tiros. Sandro Mazzola realizó un par de buenos pases en fases de transición pero fue incapaz de influir más en el partido, en parte debido a la atención constante de Johan Neeskens.

Mazzola y los otros remanentes del Grande Inter de los años sesenta no eran todavía tan viejos en el momento de este partido. Gianfranco Bedin tenía 26 años; Mazzola y Giacinto Facchetti, 29; y Jair da Costa, 31. Sólo Tarcisio Burgnich, a los 33 años, ya había pasado su mejor momento. No obstante, aunque sus jugadores no eran viejos, su estilo de juego parecía así ante un Ajax pionero.

Tiros de larga distancia y muchos centros

Donde el estilo de juego del Ajax se desvió del juego moderno fue en lo que sucedió una vez que llegaron al último tercio. Dos de las principales conclusiones iniciales del análisis estadístico del fútbol fueron que los tiros centrales y más cercanos a la portería son mucho más valiosos que los tiros de otros ángulos y de larga distancia, y que los centros son un medio bastante ineficiente para crear buenas ocasiones.

Claramente, ninguno de los dos equipos recibió la circular sobre los tiros:

Una política de disparar sin previo aviso prevaleció entre los mediocampistas del Ajax:

A pesar de su dominio territorial, el Ajax tenía problemas en crear ocasiones de buena calidad. Aparte del primer gol de Cruyff, ninguno de sus otros 16 disparos en juego abierto fueron oportunidades históricamente marcadas al menos una de cada diez veces. Incluso, hubo un par de tiros de uno en 100. De hecho, ese gol de Cruyff, un remate fácil a puerta vacía después de que el portero y un defensor chocaron desde un centro bastante inofensivo, representó un 58% del xG que el Ajax generó en juego abierto.

Ese fue también el único tiro que se originó directamente de uno de los 29 centros que el Ajax lanzó al área del Inter. Por comparar, la media por partido más alta de un equipo en la Liga de Campeones de la temporada pasada fue 14 centros; la media de la competición, 7.84. Más de la mitad de sus intentos de incursionar en el área del Inter fueron centros, frente a una media de competición de 28% en 2018-19. Sólo dos de los 15 envíos desde la derecha de Sjaak Swart y el siempre avanzado lateral Wim Suurbier encontraron sus blancos.

Este gráfico de las entradas al área del Ajax muestra la infrecuencia con la que movió el balón hacia al área desde zonas centrales. Hubo un lindo pase de Arie Haan en los minutos tempranos del partido y un par de otras incursiones, pero no mucho dado el tiempo que pasaba en campo contrario. Ni el Ajax ni el Inter completaron un pase en profundidad.

Johan Cruyff

Cruyff marcó los dos goles del Ajax en este partido, pero no es buen ejemplo de la idea que tenemos de Cruyff como orquestador de juego. Aunque a veces retrasaba para recibir en zonas de mediocampo, intentó más acciones individuales que colectivas, y completó sólo un 53% de sus pases. Sólo dos jugadores, ambos del Inter, completaron menos. Lo que realmente sobresalió fueron su aceleración y sus ágiles cambios de dirección.

Entre todos eso tiros del Ajax, Cruyff sólo asistió dos que valen un escaso 0.05 xG. Tres compañeros avanzaron al balón al área más a menudo que él. Donde él sí lideró el equipo fue en los toques dentro del área. De hecho, a partir de esta muestra súper pequeña de un solo partido de una carrera de 20 años, se perfila más como un delantero centro móvil que como un creador de juego disfrazado de delantero.

Más números y observaciones

- Los jugadores que participaron en este partido fueron más ambidiestros que la mayoría. Había siete dentro un rango del 15% de una división de pases exactamente igual entre ambos pies. Boninsegna del Inter tenía una división perfecta de 50-50; Cruyff estaba a sólo tres puntos porcentuales de igualarlo. Por comparar, sólo había dos jugadores dentro de ese rango del 15% en la final de 1960 y sólo uno en la final de 2019.
- El número de regates fue ligeramente inferior al de la final de 1960, pero las cifras de 47 intentos y 30 regates completados eran aún muy por encima de las que se suelen ver en el juego moderno.
- Este partido incluyó algo que vemos muy raramente en estos días: un tiro libre indirecto por obstrucción dentro del área.

Article by Nick Dorrington